Ingeniero de producto, no solo de código
Construyo software que se publica, se usa y se cobra. No prototipos de escaparate ni repositorios a medias: cosas en producción, con usuarios y con una factura de infraestructura todos los meses.
Vengo de la rama de Computación, así que estoy cómodo cuando el problema es de algoritmos o de datos. Pero lo que más valor aporta rara vez es eso: casi siempre es decidir qué no se construye.
Cómo trabajo
Opero lo que construyo
No entrego un repositorio y desaparezco. El código que escribo lo mantengo en producción, con su coste de infraestructura y sus incidencias a las once de la noche.
El stack pequeño gana
Menos dependencias, menos superficie que se pueda romper. Elijo cada herramienta por lo que cuesta mantenerla dentro de dos años, no por lo nueva que sea.
Descartar antes de construir
Un ingeniero que entiende el negocio tira funcionalidades antes de empezarlas. Ahí está casi todo el ahorro de un proyecto.